...Fue por todos estos acontecimientos, y porque hasta los 14 años no conocí mis verdaderos orígenes, que pase mi infancia sumergida en un mundo de fantasía, de ensoñaciones y realidades entremezcladas que construían un mundo lleno de sol, de arena, de cielo y de alegría. Allí me sentía segura y refugiaba mi espíritu en aquellos paraísos cercanos, que como profecías se dibujaban en mi mente como una advertencia, como un mensaje en una botella, de lo que el devenir me propondría en los días que estaban por llegar...

No hay comentarios:
Publicar un comentario